Aprendiendo a dormir en pareja

El humano instintivamente busca dormir en un lugar seguro ya que dormidos estamos indefensos. La atmósfera del sueño además de dar una sensación de seguridad, debe tener, silencio, oscuridad, buena temperatura y un colchón cómodo. Sin embargo la vida de pareja involucra aspectos dignos de comentar, que pueden ser el origen de alteraciones en dicha atmósfera del sueño y esto puede ser para bien o para mal. El solo hecho de aceptar una pareja de cama lleva en el fondo un sentimiento de confianza hacia el o ella. Si no lo hay no solo puede ser malo, en un extremo hasta puede ser peligroso.

Los acuerdos que consolidan la vida de pareja de cama, además de incluir las promesas de amor, fidelidad, administración de bienes y los roles que juegan cada uno de los integrantes, deben agregar acuerdos en cuanto al sueño. Esto es, hacer acuerdos necesarios para compartir horarios, costumbres, hábitos que no alteren el sueño de la pareja y además debe haber ayuda mutua en cuanto a observaciones sobre la pareja mientras duerme. Aunque parezca poco importante, este tópico es trascendente en la estabilidad y armonía, no solo en la vida de pareja, sino también en la vida familiar.

Debe existir respeto en cuanto a las necesidades de sueño de la pareja de cama. Cada uno trae consigo diferentes costumbres desde la formación en su propia infancia, adolescencia y adultez. Una pareja recién formada puede encontrar hábitos arraigados y completamente diferentes entre ellos que podrían estar en ruta de colisión y tarde o temprano agotar la paciencia de uno de los integrantes. Esto es, por ejemplo, cuando uno de los integrantes tiene, ronquidos, horarios irregulares, dormir siempre muy tarde, hacer ruido o encender la luz durante los horarios de sueño de la pareja, diferentes preferencias de temperatura, de tipo de colchón, etcétera.

Las parejas deben, comprender, tolerar, respetar y ser pacientes hacia su contraparte. Pero, las parejas deben saber que la mayor parte de los casos, quien tiene anormalidades en el sueño, NO LO SABE. Quien está dormido no puede verse a sí mismo y difícilmente buscaría ayuda médica, a menos que exista un síntoma sumamente evidente para el mismo, como puede ser en caso de insomnio. En muchas ocasiones hasta que se inicia la vida de pareja o de compartir la cama durante el sueño, es precisamente cuando la persona puede enterarse que tiene alguna alteración del sueño.

Dormir acompañado puede alterar la atmósfera del sueño para bien, porque la pareja de cama puede detectar y buscar soluciones cuando ve signos de mal dormir en su compañero(a), como sería en caso de, ronquidos, movimientos de extremidades, hablar dormido, sonambulismo, cambios frecuentes de posición, entre otras anormalidades. Pero dormir acompañado puede alterar la atmosfera del sueño para mal, cuando sin saberlo, los ronquidos de uno, alteran el sueño de la pareja de cama y esto no se trata por el desconocimiento de lo importante que son las observaciones durante el sueño entre ambos.

Los trastornos del sueño pueden ser causa de divorcio. Cuando un integrante de la pareja no duerme saludablemente, puede ser una persona irritable, impulsiva, ansiosa y deprimida, lo cual no es bueno en la armonía familiar. Aunque en su mayoría los trastornos del sueño se pueden resolver, con frecuencia no se detectan. Que sirva este artículo para difundir la importancia del sueño en la vida de pareja y el lugar que ocupa la pareja de cama en la detección y búsqueda de la solución de un problema del sueño.

Dr. Francisco Javier Guerrero Campos