Causas y consecuencias del insomnio

Dr. Reyes Haro Valencia

Instituto Mexicano de Medicina Integral del Sueño

El insomnio es uno de los trastornos de sueño más frecuentes en la población general, tal como lo indican distintos estudios epidemiológicos. En un estudio reciente que comparó la prevalencia de trastornos de sueño en 4 grandes ciudades de latinoamérica, incluida la ciudad de México se encontró que el 25.7 % de hombres y 41.8 % de mujeres mayores de 40 años son afectados por el insomnio, mientras que alrededor del 10 % de la población lo sufre de manera crónica, por lo que llegan a perder cuatro o más horas de sueño cada noche. Ante esto, este padecimiento se convierte en un factor de alto impacto en la calidad de vida de las personas, y que debe ser diagnosticado y tratado a tiempo.

El insomnio consiste en la dificultad repetida con el inicio del sueño, duración, consolidación, o calidad que ocurre a pesar del tiempo adecuado y oportunidad para dormir, y que produce alguna forma de alteración en el desempeño diurno.

Podemos resumir tres formas principales de insomnio: El primero es la dificultad para conciliar el sueño al acostarse (insomnio inicial o primario). El segundo implica los despertares frecuentes durante la noche con dificultad para volver a dormir (insomnio intermedio). El tercer tipo consiste en despertar muy temprano en la madrugada con incapacidad para volver a dormir (insomnio tardío). El insomnio primario es el más frecuente y tiene que ver con estrés y con estilo de vida, no hay una causa física que lo determine. En el caso del insomnio intermedio las causas son físicas y destacan el ronquido y los movimientos periódicos de las piernas durante el dormir, ambos provocan constantes interrupciones en la continuidad del sueño sin que el paciente se entere de lo que está ocurriendo, por que se presentan precisamente cuando el paciente ha logrado dormir, ambos problemas provocan sensación de sueño no restaurador y fatiga durante el día. Por último el insomnio tardío puede estar asociado con depresión, en este caso el paciente despierta 2 o 3 horas antes de lo programado y ya no logra dormir.

En la actualidad se conocen  alrededor de 20 causas posibles de insomnio. Se pueden dividir en  ambientales y  orgánicas que son propias de un inadecuado funcionamiento del organismo al dormir. En cuanto a los factores ambientales, se considera que el estilo de vida, el estrés, la pérdida de alguna persona importante en nuestra vida, la pérdida del trabajo, problemas económicos, de pareja, familiares,  entre otros  suelen ser  las causas más frecuentes de insomnio.

En relación a las causas orgánicas podemos mencionar al síndrome de movimientos periódicos de las extremidades, las  personas que lo padecen, mueven  las piernas, contraerlas, incluso dar algunas patadas y sólo una persona como en el caso del ronquido que duerme cerca de quien padece este par de alteraciones puede darse cuenta de ello.

El ronquido también es causa frecuente de insomnio, las personas roncadoras con frecuencia dejan de respirar algunos segundos o varias veces mientras duermen, y sin darse cuenta, esto es lo que les despierta en repetidas ocasiones. Pero también debemos mencionar el consumo crónico de medicamentos para dormir, hay personas que los toman y sin darse cuenta el problema se vuelve crónico, ya que desarrollan dependencia  y nadie advierte que afectan las etapas profundas de sueño. De manera paradójica entonces lo que pretendía ser una solución se convierte en  causa del problema.

Por otro lado, las consecuencias del mal dormir son: sensación de sueño no  restaurador, cansancio, somnolencia durante el día, dolor físico, dolor de cabeza, irritabilidad, ansiedad y depresión, síntomas que se van desarrollando en la medida en que el insomnio se vuelve crónico. Todo esto afecta de manera progresiva a las personas con insomnio, al grado de volverse disfuncionales. También deben considerarse los altos costos que ocasiona el insomnio debido a  los retardos, las ausencias al trabajo, la atención primaria y especializada, así como el riesgo de accidentes generan altos costos para el paciente y la sociedad en general.

Desde el punto de vista físico, se ha descrito que el insomnio no tratado disminuye la expectativa de vida. Las personas con mal dormir se enferman con mayor frecuencia, el organismo se debilita ya que una de las funciones del sueño es  el reforzamiento del sistema inmunológico. El tiempo reducido de sueño afecta esta función y facilita el desarrollo de enfermedades que también pueden volverse crónicas.

El insomnio es entonces un trastorno de sueño con diferentes causas y múltiples consecuencias que deterioran la calidad de vida. Existe solución para todas las formas de insomnio. Lo importante es diagnosticar adecuadamente el subtipo de insomnio, con lo que es posible controlar el trastorno en su totalidad. La automedicación o seguir las recomendaciones de amigos, familiares y personal de farmacias, usualmente prolonga la detección del tipo de insomnio y su tratamiento. Si lo anterior no ha funcionado para dormir mejor, se debe acudir a una clínica de sueño, en donde personal médico calificado identificará la causa e indicará el tratamiento adecuado para cada caso.