Dormir bien para lucir bien

Se ha escuchado que existe el llamado “sueño embellecedor” la realidad es que las horas del sueño si se ven reflejadas en el aspecto físico, un descanso reparador es capaz de mejorar visiblemente la apariencia, comenzando por las ojeras, el tono y brillo de la piel hasta consecuencias a largo plazo como lo es la prevención del envejecimiento prematuro.

Durante la etapa 3 y 4 se produce la hormona del crecimiento que contribuye a la regeneración de los tejidos, huesos y músculos, de hecho se tiene conocimiento que esta hormona juega papel importante por su capacidad de mantener las matrices de colágeno dando como resultado una apariencia saludable.

Durante la noche también ocurre la regeneración celular, este proceso de renovación y rejuvenecimiento sucede durante el sueño profundo, en esta etapa también se contrarrestan las posibilidades de sufrir enfermedades crónicas.

La falta de sueño produce radicales libres que podrían desencadenar el envejecimiento prematuro, la piel luce opaca y diversas funciones del organismo se alteran.