Importancia de la siesta

Los humanos son de los pocos mamíferos que duermen una vez en el día, aproximadamente el 85% de las especies tienen varios períodos de sueño, aún se desconoce si es por motivos naturales o si es el resultado de la vida moderna, lo cierto es que tomar una siesta durante el día mejora considerablemente la salud, la memoria, razonamiento y hasta el estado de ánimo.

Una siesta es una buena forma de recuperar energía en medio de las actividades cotidianas pero hay algunas recomendaciones que podemos tomar en cuenta para sacar el mayor provecho de esos minutos de descanso.

La mayoría de las personas acostumbran tomarse unos minutos para descansar después de la comida, esto tiene una explicación biológica, la somnolencia es consecuencia natural por el desgaste energético del cuerpo durante el proceso digestivo y la variación de glucosa en la sangre.

¿Cuándo y cuánto dormir?

Dormir un momento antes de alguna actividad que requiere concentración o creatividad es de gran ayuda, si se tiene la oportunidad hay que considerar que la mejor hora para dormir una siesta es entre la 1pm y 3pm aproximadamente, pues es el segundo periodo del día en el que el cuerpo tiene mayor necesidad de descansar, (el primero y más fuerte es de 2am a 4am).

La duración mínima de una siesta debe ser de 20 minutos, este tiempo bastará para aumentar la concentración y mejorar considerablemente el humor.

Los beneficios de la siesta comprobados

Se realizó un experimento con miembros de la NASA en los cuales a algunos pilotos se les permitió dormir una siesta de 20 a 40 minutos diaria y a otros no, después de unos días se notaron las diferencias. Los pilotos que durmieron más aumentaron considerablemente su estado de alerta, hubo casos en los que 10 minutos fueron más que suficientes.

Estos pequeños lapsos de sueño (siestas) también ayudan a mejorar el aprendizaje y la memoria, se han realizado pruebas de resonancia magnética que comprueban que la actividad cerebral es más alta después de haber tomado una siesta. Tomar una siesta realmente beneficia las funciones del cerebro.