La química de la felicidad y el sueño

Dr. Reyes Haro Valencia Director delInstituto Mexicano de Medicina Integral de Sueño Presidente emérito de la Sociedad Mexicana para la Investigación y Medicina del Sueño

El dormir y el estado de ánimo se encuentran estrechamente relacionados. Cuando se duerme bien, el estado de ánimo es óptimo, en cambio el mal dormir provoca entre otras cosas un estado anímico disminuido, lo que puede llevar a la depresión. En contra sentido, cuando la depresión es el trastorno de base, entonces el sueño se verá alterado.

La explicación mas aceptada hasta el momento es que el sueño y el estado de ánimo comparten mecanismos neuroanatómicos y neurofisiológicos, es decir, las estructuras cerebrales, así como los mecanismos de neurotransmisión de estos 2 elementos son prácticamente los mismos, y es por ello que se impactan mutuamente.

El sueño se ve alterado dependiendo del tipo de afectación anímica, por ejemplo en el caso de la depresión, el principal trastorno de sueño es el insomnio, en tanto que en el trastorno bipolar, en la fase maniaca también se presenta insomnio en tanto que en el episodio depresivo suele haber hipersomnia o somnolencia excesiva. El insomnio no tratado suele provocar depresión, mientras que la somnolencia excesiva de los pacientes roncadores y con apnea obstructiva de sueño, así como la somnolencia que acompaña a la narcolepsia, suelen provocar depresión.

Otro aspecto interesante de la interacción entre la depresión y el sueño es que en condiciones normales una persona sana tiene ciclos de sueño compuestos por 4 etapas, estos ciclos suelen durar alrededor de 90 minutos, la última etapa de cada ciclo es el sueño de movimientos oculares rápidos o MOR, que es la etapa en la que usualmente se presentan los sueños. A partir del momento en que nos quedamos dormidos, transcurren alrededor de 90 minutos en que soñamos por primera vez en la noche, este tiempo conocido como latencia a sueño MOR, está disminuido en personas con depresión, tal como ocurre en pacientes con narcolepsia, en este sentido, el acortamiento en la presentación del primer sueño, es considerado como un indicador de depresión.

Por otro lado, el uso de antidepresivos suele modificar la expresión del sueño, algunos mejorándolo y otros lo alteran. Por ejemplo los antidepresivos triciíclicos que surgieron a mediados del siglo pasado, además de mejorar el estado anímico, tienen un efecto sedante y muchos médicos lo usan para el control del insomnio, pero su mayor utilidad es para controlar las parasomnias asociadas al sueño MOR, como las pesadillas, la parálisis de sueño, alucinaciones hipnagógicas o la cataplejia, síntomas típicos de la narcolepsia, aunque tamnbién hay personas que los presentan de manera aislada. También se utilizan para el control de la enuresis nocturna en niños y adolescentes. En cuanto a los fármacos antidepresivos modernos están unos conocidos como inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina, mismos que actúan rápida y eficazmente para el control de los síntomas depresivos, sin embargo se ha demostrado que su uso prololongado provoca el trastorno de sueño conocido como síndrome de movimientos periódicos de las extremidades, el cual a su vez provoca insomnio o somnolencia excesiva, debido a las constantes interrupciones que ocasiona en la continuidad del sueño.

Otro hallazgo importante que deja clara la interacción entre el sueño y la depresión es aquél que se dio en la década de los 80, en donde se demostró experimentalmente que la privación de sueño y en particular del sueño MOR, mejora el estado de ánimo en personas con depresión. A pesar de lo contundente del hallazgo se concluyó que la privación selectiva de esta etapa de sueño es muy difícil de llevar a cabo y se abandonó como alternativa de tratamiento, no obstante sirvió para entender más los mecanismos fisiológicos subayacentes a la expresión del sueño y la depresión.

Cada año las sociedades mundiales de sueño, asi como las nacionales en los paises en que se practica la medicina del sueño, como es el caso de México, celebramos el día mundial de sueño, cercano al equinoccio de primavera. Siempre se difunde una frase alusiva a la importancia de dormir con la intención de generar conciencia de prevención y tratamiento de los trastornos de sueño. Este año el slogan fue, “duerme bien, vive bien y se feliz”. Queda clara la relación entre el dormir y el estado de ánimo, por lo que tenemos un motivo adicional para tratar de dormir cada vez mejor, lo cual repercutirá en un mejor estado de salud física y equilibrio emocional.