Narcolepsia: causas y consecuencias

¿Qué es la narcolepsia?

Narcolepsia significa exceso de sueño, se conoce como un trastorno del dormir, caracterizado por somnolencia excesiva diurna, es decir, el paciente con narcolepsia se queda dormido fácilmente durante el día, a pesar de haber dormido lo suficiente. Es causa frecuente de accidentes de tránsito, laborales y domésticos. La somnolencia excesiva provoca que la gente tenga dificultad para levantarse, y que lleguen tarde a sus actividades, les lleva a quedarse dormidos durante el día en clases o en el trabajo y en lugar de considerar que se trata de un trastorno de sueño, con frecuencia se cree que los pacientes son flojos, desmotivados o desinteresados en el desempeño de sus actividades. Abandonan sus estudios o los despiden del trabajo, situaciones que les alejan aún más de la búsqueda de soluciones. Se presenta entre el 0.5 al 2 % en la población general, lo que significa que en México existen por lo menos 2 millones de personas que padecen este trastorno de sueño y sus síntomas a menudo son ignorados por familiares y médicos.

¿Cuáles son los síntomas?

Además del sueño excesivo que es el síntoma principal los pacientes narcolépticos tienen cataplejía, sueñan todo el tiempo, presentan alucinaciones al intentar dormir, y también presentan parálisis de sueño. A estos síntomas se les conoce como parasomnias, o bien, trastornos de sueño que ocurren al intentar dormir, al despertar que están asociados a alguna de las 4 etapas de sueño conocidas en humanos. En el caso de la narcolepsia, los síntomas principales ocurren durante la etapa de sueño MOR o de movimientos oculares rápidos, etapa en la que normalmente soñamos.

Cataplejia

El 80 % de las personas con narcolepsia presentan cataplejía, la cual consiste en la disminución del tono muscular ante una emoción intensa, ocurre al estar despiertos y puede producir caídas, es normal que después de caer, el paciente se quede dormido. Normalmente la risa intensa les provoca cataplejía. La pérdida del tono muscular ocurre cuando soñamos, es la única etapa de sueño en la que esto ocurre, entonces parece que la emoción les induce una entrada súbita a la etapa de sueño más profunda.

Sueños

La narcolepsia se distingue de otras formas de somnolencia excesiva por la presencia de sueños intensos tanto de noche como de día. Los pacientes narcolépticos al quedarse dormidos, entran de inmediato a la etapa de sueño MOR en cualquier momento del día, esta etapa es en la que normalmente soñamos, entonces una persona con narcolepsia es soñadora por naturaleza.

Alucinaciones hipnagógicas

Durante la noche tienen sensaciones muy extrañas, no distinguen si están soñando o si lo están viviendo, al entrar rápidamente a sueño MOR, presentan con frecuencia un síntoma conocido como alucinaciones hipnagógicas, esto significa que sienten estando en su habitación algo o alguien les está observando, o que están acompañados de algo, situación que obviamente les produce terror y suelen despertarles cuando apenas están quedándose dormidos.

Se sube el muerto

Por si esto fuera poco, otro síntoma que suele estar presente es la parálisis de sueño, en nuestra sociedad la gente dice que se le sube el muerto. Al estar dormidos entran rápido a sueño MOR tienen un sueño muy intenso del cual quieren despertar y no lo logran, quieren hablar, gritar pedir ayuda y tampoco lo consiguen. Esto se debe a que durante el sueño MOR no tenemos tono muscular, estamos totalmente relajados y al ocurrir la parálisis de sueño entra parcialmente el estado de alerta al estar profundamente dormidos, lo que provoca la sensación referida. Otras respuestas fisiológicas normales de la etapa en que soñamos es el aumento de las actividades respiratoria y cardiaca, entonces cuando se logra despertar de una parálisis de sueño, la respiración y frecuencia cardiaca están elevadas, situaciones que aumentan la sensación de temor. Todo esto es lo que lleva a las personas a relacionar la parálisis de sueño con situaciones sobrenaturales, pero en realidad nada tiene que ver con ello.

Diagnóstico

El diagnóstico tarda en establecerse. A menudo la somnolencia diurna es confundida con depresión, las alucinaciones con esquizofrenia y las caídas con epilepsia. La variedad y complejidad de los síntomas hace difícil que el médico y los familiares del paciente sepan de qué se trata y normalmente pasan años antes de que sepamos que se trata de narcolepsia. Pero una vez diagnosticado, como en el caso de todos los trastornos del sueño que hemos referido, contamos con tratamientos muy prácticos y volvemos a darle sentido a la vida de la gente que padece de narcolepsia. El diagnóstico se basa en una historia clínica detallada, exploración física y neurológica y en la realización de un estudio polisomnográfico tanto nocturno como diurno, estos estudios se realizan en una clínica de sueño, en donde el paciente va a dormir y se colocan distintos sensores en diferentes partes del cuerpo, es un técnica que no causa molestia y que resulta muy eficaz para el diagnóstico de todos los trastornos de sueño conocidos en la actualidad. Por la noche se trata de ver la consolidación rápida del sueño MOR que en condiciones normales ocurre a los 90 minutos de quedarnos dormidos, también se descartan otras causas frecuentes de somnolencia como es el ronquido y las apneas de sueño. A la mañana siguiente permanecen en la clínica y duermen 4 siestas en total, una siesta cada 2 horas con duración máxima de 30 minutos. A esta prueba se le conoce como latencias múltiples de sueño, si el paciente sueña en al menos 2 de las 4 siestas, entonces se confirma el diagnóstico y se inicia el tratamiento.

Tratamiento

Entre las alternativas de tratamiento con que se cuenta en la actualidad se encuentran los medicamentos estimulantes del sistema nervioso central para el control de la somnolencia diurna y distintos antidepresivos que entre sus efectos colaterales disminuyen la duración del sueño MOR y en consecuencia reducen la incidencia de las parasomnias asociadas al trastorno. Además dependiendo de las actividades del paciente se les recomienda una siesta vespertina con la intención de no administrar otra dosis de medicamento que por la noche pueda provocar dificultad para dormir. El tratamiento es muy eficaz, lo importante es el diagnóstico oportuno y preciso para con ello restablecer de inmediato la funcionalidad de los pacientes y lograr que continúen con sus proyectos de vida.